miércoles, 16 de marzo de 2016

radiacion

¿Que es la radiación?


  • La radiación es una forma de energía que está presente a todo nuestro alrededor.
  • Existen diferentes tipos de radiación, algunos de los cuales liberan más energía que otros.
Radiación (del latín radiatio) es la acción y efecto de irradiar (despedir rayos de luz, calor u otra energía). Para la física, se trata de la energía ondulatoria o de las partículas materiales que se propagan a través del espacio.
La radiación es energía que viaja en forma de ondas o partículas de alta velocidad. Ocurre naturalmente bajo los rayos del sol.
¿cuales son las consecuencias de exponernos a la radiación?

• La radiación puede afectar al cuerpo de diversas formas y es posible que los efectos negativos en la salud no sean evidentes por muchos años.
• Los efectos negativos en la salud pueden ser leves, como enrojecimiento de la piel, hasta ser mucho más graves como el cáncer y la muerte dependiendo de la cantidad de radiación absorbida por el cuerpo (la dosis), el tipo de radiación, la forma de exposición y la duración de la misma.
• La exposición a dosis muy grandes de radiación puede causar la muerte a los pocos días o meses.
• La exposición a dosis bajas de radiación puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer u otros problemas de salud durante el transcurso de la vida.

Las consecuencias por exposición a la radioactividad en los humanos son infinitas y van a depender de qué tan expuestos hayamos estado y por cuanto tiempo; en general hablamos de: náuseas, vómitos, convulsiones, delirios, dolores de cabeza, diarrea, pérdida de pelo, pérdida de la dentadura, depresión, quemaduras por radicación, disminución de glóbulos rojos y blancos en la sangre, daño al conducto gastrointestinal, hemorragias, cataratas, daño cerebral, daño al sistema nervioso, esterilidad, cáncer, leucemia, daños genéticos y para no extendernos más, muchas, muchas otras.
Si esto les pasa a las personas cuando son expuestas a la radiación que le pasara a las plantas o a los animales, así que aquí te muestro los diez lugares más radiactivos del planeta, que posiblemente deterioraron la flora y la fauna del ecosistema:


los lugares con alta 
radiación

Núm. 10  Hanford site (Estados Unidos)

En lo que era una antigua comunidad agrícola en Washington, el gobierno de Estados Unidos decidió emplazar en los años 40 una planta nuclear fundamental en el diseño y elaboración de Fat Man, la bomba atómica utilizada en Nagasaki. Durante años, allí se fabricó todo el plutonio necesario para el armamento nuclear de los “pacíficos” Estados Unidos, y que hoy en día se estima en unas 60.000 armas. Actualmente se encuentra fuera de servicio, aunque contiene en torno al 70% de los residuos de alta actividad del país, lo que supone aproximadamente unos 200 millones de litros de desechos líquidos, 700 millones de litros de residuos sólidos y 500 kilómetros cuadrados de aguas subterráneas contaminadas. A la vista del impacto que ha tenido la radiactividad en el medio ambiente de la zona, está claro que la amenaza radiactiva no sólo reside en el armamento, sino también en los residuos dentro del propio país.
Desde hace más de cuarenta años, los reactores situados en Hanford producen plutonio para el programa de defensa de Estados Unidos. El proceso de hacer el plutonio es extremadamente "ineficiente" en que se genera una gran cantidad de residuos líquidos y sólidos, mientras que sólo se produce una pequeña cantidad de plutonio. Además, todas las instalaciones y estructuras que se asociaron con la misión de defensa de Hanford también tiene que estar desactivado, desarmado, descontaminado y demolidas.
Num 9. Mar mediterráneo

Recientemente se han medido unos niveles de radiactividad superiores al propio fondo natural en las aguas del mar Mediterráneo, sobre todo en su parte más oriental. Diversas investigaciones han llevado a la conclusión de que el accidente de Chernóbil (del que luego hablaremos) ha podido llevar material radiactivo a través de las aguas del Mar Negro. No obstante, el nivel de radiactividad medido no es justificable sólo con Chernóbil, por lo que es muy probable que muchos países hayan vertido sin haber sido previamente depurados. También se sospecha que la ‘Ndrangheta (un grupo mafioso italiano) ha hecho negocio utilizando el mar como vertedero en el que abandonar peligrosos residuos. “Legambiente”, una ONG italiana, estima en más de 40 los buques cargados con residuos que han desaparecido en los últimos 20 años.


Aunque según las mediciones de los científicos, el nivel de radiactividad hallado no es perjudicial para la salud de las personas, sí podría serlo para la flora y la fauna del lugar, especialmente cuando los barriles se vayan degradando, por lo que es probable que el mar Mediterráneo esté ocultando entre sus bellas aguas una catástrofe medioambiental.




Núm. 8 Somalia
De todos es sabido que los países ricos tienden a aprovecharse de los más pobres, siendo la situación de Somalia un ejemplo especialmente patético. Desde la década de los 90, las aguas somalíes han sido el vertedero oculto de basura nuclear para los desechos tóxicos producidos por países desarrollados. Incluso el suelo ha sido utilizado para enterrar metales tóxicos. Este hecho tan lamentable salió a la luz en 2004, cuando el tsunami que azotó el país arrastró hasta la costa norte somalí cientos de barriles oxidados con uranio, plomo, cadmio o mercurio, entre otros metales pesados. Los efectos de estos residuos sobre un país pobre sin recursos para su control pueden ser incontrolables







Núm. 7 Mayac (Rusia)
En el noreste de Rusia, en la provincia de Chelyabinsk, se encuentra ubicado el complejo industrial “Mayak”. Dicho complejo albergaba una central nuclear que producía, refinaba y manipulaba plutonio. A principios de 1950, los residuos nucleares eran vertidos en el río Techa, por lo que todas las aldeas (22 en total) en 50 kilómetros río abajo tuvieron que ser evacuadas. Una tarde de septiembre de 1957 se produjo una explosión en los depósitos de residuos líquidos debido a un fallo en el sistema de refrigeración, causando uno de los peores accidentes nucleares del mundo. Hasta 100 toneladas de residuos radiactivos fueron liberados al exterior, lo que provocó la muerte de cientos de personas y la evacuación de 10.700 pobladores a causa de la radiación. La explosión se mantuvo en secreto hasta la década de 1980.

Pero éste no ha sido el único accidente en el lugar. Desde entonces se vienen sucediendo fugas, incendios, explosiones y tormentas de polvo que han dejado un gran rastro de radiactividad, el cual es comprobable en la actualidad en las lagunas de la zona (en especial en el lago Karachay), en sus peces y en algunos excrementos de animales del lugar. El principal problema reside en el hecho de que los habitantes de la región de Chelyabinsk (aproximadamente 1.3 millones de personas) se abastecen de un suministro de agua contaminada, con lo que se calcula que más de 400.000 personas han estado expuestas a la radiación. La grave contaminación ambiental ha dado lugar a un aumento espectacular en las tasas de cáncer (un aumento de un 21% en 33 años), defectos de nacimiento (25% de aumento) y esterilidad (50% de esterilidad en la población en edad de procrear). Se estima que el lago Karachay tiene tales niveles de radiación en sus aguas que un hombre recibiría una dosis fatal si estuviera expuesto directamente a ellas una hora.












Núm. 6 sella Field (reino unido)




A pesar de lo que pueda parecer, los accidentes nucleares también pueden ocurrir en los países más industrializados y avanzados. Estamos en la costa oeste de Inglaterra, en el condado de Cumbria. En los años 50, la planta nuclear de Windscale, dedicada a producir plutonio para bombas nucleares, se encontraba a pleno rendimiento. Se trataba de una planta nuclear algo atípica, ya que trabajaba refrigerada por aire (en lugar de por agua). Un fatídico día, uno de sus reactores se incendió, tardándose más de 42 horas en descubrirse. Esto llevó a que la zona no fue desalojada a tiempo, irradiándose tanto los habitantes de las zonas colindantes como la fauna y la flora. Cumbria, un condado rico en productos agrícolas, perdió gran parte de su poder económico durante mucho tiempo. Después del desastre, el reactor fue enterrado bajo una enorme capa de hormigón, y el nombre fue cambiado por el de Sellafield. Dos terceras partes de los edificios de la zona actualmente son considerados como residuos nucleares, y actualmente se siguen emitiendo 8 millones de litros de residuos contaminados diariamente, por lo que a esa costa bañada por el mar de Irlanda se la considera la más contaminada del mundo.

Num. 5 Siberia (Rusia)
Si anteriormente hemos hablado de Mayak, ahora nos toca volver a Rusia (en concreto, a las nevadas tierras de Siberia), para hablar de sus faros y su planta química. Respecto a esta última, en Tomsk-7 (actual Seversk) se inauguró en 1949 la fábrica Siberia Chemical Combine para “luchar contra el monopolio americano en materia de armamentos nucleares”. Alberga residuos nucleares desde hace más de cuarenta años en piscinas descubiertas, con riesgo potencial de filtraciones a aguas subterráneas, a lo que hay que añadir más de 125.000 toneladas de residuos sólidos en mal estado. Al tratarse de piscinas descubiertas es fácil entender que el viento y la lluvia han propagado la contaminación a los alrededores, por no hablar de varios incidentes con explosiones de plutonio, como el que se produjo el 6 de Abril de 1993 debido a un fallo en el sistema de inyección de aire comprimido.

Para empeorar la situación, antes de que se inventara la navegación por satélite, la antigua Unión Soviética decidió invertir en grandes baterías nucleares (RTGs o generadores termoeléctricos de radioisótopos) para abastecer enormes faros con los que guiar a los barcos que surcaban las inhóspitas costas del norte. Con esta tecnología (muy utilizada también en las sondas espaciales) apenas era necesaria la intervención humana para mantener los faros en funcionamiento, lo cual era una ventaja si consideramos lo remoto e inaccesible del lugar. Con la caída de la URSS los faros dejaron de recibir mantenimiento, y con el tiempo fueron desmantelados por delincuentes. Con los saqueos, los sistemas de protección radiológica fueron dañados, por lo que los faros emiten altos niveles de radiación, contaminando tanto la flora y fauna como los pocos visitantes que pueda tener la región. Afortunadamente, a finales de los años 90 la ROSATOM (Organismo Federal de Energía Atómica de la Federación de Rusia) empezó a ser consciente del problema y, con la ayuda de Noruega, ha comenzado la retirada de todos los generadores. Actualmente un tercio de los más de 650 GTRs de las costas de Rusia han sido retirados sin incidentes.






Num.4 El polígono (Semipalátinsk – Kazajstán)
Está claro que la antigua Unión Soviética fue una primera potencia mundial, al menos si hablamos de contaminar radiactivamente el planeta. Esta vez le toca el turno a Semipalátinsk, un pueblecito al noreste de lo que actualmente es Kazajstán. Allí, junto al río Irtysh, en una región con más de 700.000 habitantes, la URSS decidió establecer en los años cuarenta su cuartel general para los ensayos nucleares de la bomba atómica. Fue utilizada de manera continua hasta que una explosión incontrolada produjo un nivel tan alto de radiactividad que contaminó una enorme cantidad de territorio, lo cual inhabilitó las instalaciones de por vida. La zona fue clausurada en 1991, aunque el desmantelamiento final no se produjo hasta principios del siglo XXI. Actualmente sigue ostentando el fatídico récord de ser el lugar con mayor concentración de explosiones nucleares en el mundo: 456 pruebas entre 1949 y 1989. Dichas pruebas fueron mantenidas en secreto, lo que lleva a estimar que más de 200.000 personas han visto afectada su salud debido a los niveles altos de radiación.


Núm. 3 Mailuu-suu (Kirguistán)
Mailuu Suu se trataba de un pueblo precioso situado al norte de Kirguizistán, alejado de las grandes ciudades, en el límite con el Valle Fergana, la región más fértil y habitada de Asia Central. La tranquilidad de la zona se vio alterada cuando en los años 40 se hallaron grandes cantidades de uranio en unas montañas cercanas. En seguida la antigua Unión Soviética (otra vez la URSS) puso en marcha la industria minera de extracción y procesamiento de este material, que estuvo activa desde 1946 hasta 1973. Lejos de enriquecer la zona, a lo que llevó es a la creación de 36 vertederos de residuos de uranio con casi dos millones de metros cúbicos de desechos abandonados, enterrados bajo tierra o simplemente apilados en montones al aire libre. Siendo ésta una zona propensa a actividad sísmica, el peligro al que se enfrenta la población de esta localidad es enorme, sobre todo teniendo en cuenta que los residuos se filtran al Mailuu Suu (río que da nombre a la zona y nutre a esta pequeña comunidad y a la flora y fauna de toda la región).


Núm. 2 Fukushima (Japón)
Todos tenemos muy recientes las terribles imágenes de las costas de Japón totalmente arrasadas por el terremoto de Marzo de 2011. El tsunami posterior al terremoto no sólo produjo pérdidas de cientos de vidas y de millones en bienes materiales, sino que golpeó con fuerza la central nuclear de Fukushima, de 40 años de antigüedad, causando una avería en el sistema de refrigeración de la central, por lo que los cuatro reactores sufrieron gravísimos daños, llegando a explotar tres de ellos y a incendiarse el cuarto. Esto produjo grandes escapes de radiación, obligando a las autoridades a evacuar a los habitantes en un radio de varios kilómetros. Actualmente, el área de exclusión se encuentra confinada a 20 km a la redonda de la central.

El incidente y sus consecuencias se encuentran todavía bajo estudio, por lo que la verdadera magnitud del impacto medioambiental aún no está clara. Un año después del accidente, la empresa TEPCO estimó el escape radiactivo en 900 PBq: aproximadamente 510.000 TBq de yodo-131 y 30.000 TBq de cesio-134 y cesio-137. Otros radioisótopos liberados en menores cantidades fueron estroncio y plutonio. Días después se comprobó que el agua de Tokio (a casi 300 km del lugar del accidente) se hallaba contaminada con yodo radiactivo y diversos controles sobre los alimentos (como la leche) también dieron resultados de contaminación. Cada día se vierten más de 300 toneladas de agua contaminada al Pacífico, lo que supone la mayor liberación de radiactividad al océano en toda la historia de la energía nuclear. Por suerte, tal y como comentaba Eduardo Gallego en su entrevista, el impacto dosimétrico de estas descargas sólo es significativo en las costas japonesas, y a pesar de que se han detectado pequeñas cantidades de Cesio-137 en las costas de Hawaii y Estados Unidos, su impacto real es insignificante.

Aunque el desastre de Chernobyl fue, a todas luces, más grave y con peores consecuencias que el de Fukushima (basta decir que la cantidad de emisiones radiactivas al exterior en la central japonesa supone apenas un 10% de las emitidas en el accidente de 1986, con un área de contaminación hasta diez veces mayor en la central ucraniana), las emisiones al océano en Japón pueden llegar a ser hasta 100 veces superiores.
















Num1. Chernobyl (ucrania)
Mucho se ha hablado y escrito sobre esta pequeña y tristemente famosa ciudad al norte de Ucrania, cuyo nombre evoca en seguida las peores imágenes de dolor y sufrimiento humano.  En la madrugada del 26 de Abril de 1986 se produjo una explosión en uno de los reactores de la planta nuclear Vladimir Ilich Lenin, a 18 km de la ciudad, provocando el que, probablemente, es el peor accidente nuclear de la historia de la humanidad.

Bajo unas pésimas condiciones de seguridad se realizó un simulacro no autorizado en el corte del suministro eléctrico del reactor número 4 para comprobar el sistema de refrigeración de emergencia mediante bombas diesel. Para evitar la contaminación del núcleo con Xenon, el experimento se realizó sin detener la reacción en cadena del reactor, aunque disminuyendo la potencia del mismo. Por otro lado, se desconectaron los sistemas de regulación de potencia, el refrigerante de emergencia y los mecanismos de apagado automático, así como los sistemas informáticos que impedían operaciones prohibidas. Durante el simulacro, la subida de potencia fue extremadamente rápida, lo que provocó el sobrecalentamiento del núcleo y la formación de una nube de hidrógeno, lo que llevó a la explosión del techo del reactor, liberando a la atmósfera una gigantesca cantidad de productos de fisión (aproximadamente 85 petabecquerelios de Cesio-137 y 1800 petabecquerelios de Yodo-131, así como otras cantidades más pequeñas de Estroncio-90 o Plutonio-239).

Desgraciadamente, las autoridades soviéticas actuaron tarde. De hecho, fue la central nuclear de Forsmark, en Suecia (a más de 1100 km de Chernobyl) la que alertara al mundo debido a un hallazgo inexplicable de altos niveles de radiactividad 36 horas después del accidente. Esta demora de 36 horas en el comienzo de la evacuación de la población conllevó la irradiación descontrolada de miles de personas. Inicialmente se evacuó una zona de 10 km alrededor de la central, y hasta una semana después no se amplió el radio hasta los 30 km actuales. Para entonces, más de mil personas habían sufrido lesiones agudas producidas por la radiación. El comportamiento heroico de los bomberos durante las tres primeras horas del accidente evitó que el fuego se extendiera al resto de la central, lo que hubiera producido un desastre de magnitud mundial y de consecuencias inimaginables para toda Europa. En total, 31 personas murieron en las horas posteriores a la explosión, y se estima que entre 1.000 y 9.000 personas murieron debido a los efectos de la radiación. Más de cinco millones de personas vivieron en áreas contaminadas y hasta 400.000 en áreas gravemente contaminadas.

Los trabajos de cierre de la central comenzaron con el uso de helicópteros para arrojar al núcleo unas 5.000 toneladas de una argamasa de arena y arcilla con alto contenido en boro y plomo, para absorber neutrones (B) y la radiación gamma (Pb). La preocupación inicial en cuanto a la protección radiológica de la población se centró en el Yodo-131, con un periodo de semidesintegración de 8 días, que se concentra en el tiroides. Cientos de personas (muchos de ellos niños) recibieron hasta 50 Gy en la glándula tiroidea por el consumo de ciertos alimentos (como la leche) provenientes del ganado que había pastado en terrenos contaminados. Aunque mal y tarde, se tomaron diversas medidas para minimizar la captación de yodo por parte de la población: se restringió el consumo de lácteos, se realizaron controles sobre muchos alimentos, se eliminaron cientos de zonas de pastos y se prohibió la recolección de vegetales y hongos en la zona. Conforme fue pasando el tiempo, la actividad del yodo fue decayendo, y ganando importancia otros elementos más pesados y con periodos de semidesintegración más largos, como el Estroncio-90 y el Cesio-137.


El cierre definitivo de la central se completó el 15 de diciembre del 2000, aunque en el 2004 se comenzó a construir un nuevo sarcófago de contención para el reactor. Actualmente, 28 años después, el lugar sigue muy contaminado y la zona de exclusión sigue extendiéndose en un radio de 30 km, lo que eleva a Chernobyl al primer puesto en la lista de los lugares más contaminados por radiactividad del planeta. 


para mas información sobre el desastre en chernobyl vean este vídeo
 ttps://www.youtube.com/watch?v=NeFZHcv51Ig
o la pelicula de terror en chernobyl.


15 comentarios:

  1. la estructura me agrado esta muy interesante

    ResponderBorrar