- La
radiación es una forma de energía que está presente a todo nuestro
alrededor.
- Existen
diferentes tipos de radiación, algunos de los cuales liberan más energía
que otros.
Radiación (del latín radiatio) es la
acción y efecto de irradiar (despedir rayos de luz, calor u otra energía). Para
la física, se trata de la energía ondulatoria o de las partículas materiales
que se propagan a través del espacio.
¿cuales son las consecuencias de exponernos a la radiación?
• La radiación puede afectar al cuerpo de diversas formas y es posible
que los efectos negativos en la salud no sean evidentes por muchos años.
• Los efectos negativos en la salud pueden ser leves, como enrojecimiento de la piel, hasta ser mucho más graves como el cáncer y la muerte dependiendo de la cantidad de radiación absorbida por el cuerpo (la dosis), el tipo de radiación, la forma de exposición y la duración de la misma.
• La exposición a dosis muy grandes de radiación puede causar la muerte a los pocos días o meses.
• La exposición a dosis bajas de radiación puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer u otros problemas de salud durante el transcurso de la vida.
• Los efectos negativos en la salud pueden ser leves, como enrojecimiento de la piel, hasta ser mucho más graves como el cáncer y la muerte dependiendo de la cantidad de radiación absorbida por el cuerpo (la dosis), el tipo de radiación, la forma de exposición y la duración de la misma.
• La exposición a dosis muy grandes de radiación puede causar la muerte a los pocos días o meses.
• La exposición a dosis bajas de radiación puede incrementar el riesgo de desarrollar cáncer u otros problemas de salud durante el transcurso de la vida.
Las consecuencias
por exposición a la radioactividad en los humanos son infinitas y van a
depender de qué tan expuestos hayamos estado y por cuanto tiempo; en general
hablamos de: náuseas, vómitos, convulsiones, delirios,
dolores de cabeza, diarrea, pérdida de pelo, pérdida de la dentadura,
depresión, quemaduras por radicación, disminución de glóbulos rojos y blancos
en la sangre, daño al conducto gastrointestinal, hemorragias,
cataratas, daño cerebral, daño al sistema nervioso,
esterilidad, cáncer, leucemia, daños genéticos y para no extendernos
más, muchas, muchas otras.
Si esto les pasa a las personas cuando
son expuestas a la radiación que le pasara a las plantas o a los animales, así
que aquí te muestro los diez lugares más radiactivos del planeta, que
posiblemente deterioraron la flora y la fauna del ecosistema:
los lugares con alta
radiación
Núm. 10
Hanford site (Estados Unidos)
Desde hace más de cuarenta años, los reactores situados en Hanford producen plutonio para el programa de defensa de Estados Unidos. El proceso de hacer el plutonio es extremadamente "ineficiente" en que se genera una gran cantidad de residuos líquidos y sólidos, mientras que sólo se produce una pequeña cantidad de plutonio. Además, todas las instalaciones y estructuras que se asociaron con la misión de defensa de Hanford también tiene que estar desactivado, desarmado, descontaminado y demolidas.
Num 9. Mar mediterráneo
Recientemente se han medido unos niveles de radiactividad
superiores al propio fondo natural en las aguas del mar Mediterráneo, sobre
todo en su parte más oriental. Diversas investigaciones han llevado a la
conclusión de que el accidente de Chernóbil (del
que luego hablaremos) ha podido llevar material radiactivo a través de las
aguas del Mar Negro. No obstante, el nivel de radiactividad medido no es
justificable sólo con Chernóbil, por lo que es muy probable que muchos países
hayan vertido sin haber sido previamente depurados. También se sospecha que la
‘Ndrangheta (un grupo mafioso italiano) ha hecho negocio utilizando el mar como
vertedero en el que abandonar peligrosos residuos. “Legambiente”, una ONG
italiana, estima en más de 40 los buques cargados con residuos que han
desaparecido en los últimos 20 años.
Núm. 8 Somalia
Núm. 7 Mayac
(Rusia)
En el noreste de
Rusia, en la provincia de Chelyabinsk, se encuentra ubicado el complejo
industrial “Mayak”. Dicho complejo albergaba una central nuclear que producía,
refinaba y manipulaba plutonio. A principios de 1950, los residuos nucleares
eran vertidos en el río Techa, por lo que todas las aldeas (22 en total) en 50
kilómetros río abajo tuvieron que ser evacuadas. Una tarde de septiembre de
1957 se produjo una explosión en los depósitos de residuos líquidos debido a un
fallo en el sistema de refrigeración, causando uno de los peores accidentes
nucleares del mundo. Hasta 100 toneladas de residuos radiactivos fueron
liberados al exterior, lo que provocó la muerte de cientos de personas y la
evacuación de 10.700 pobladores a causa de la radiación. La explosión se
mantuvo en secreto hasta la década de 1980.
Pero éste no ha
sido el único accidente en el lugar. Desde entonces se vienen sucediendo fugas,
incendios, explosiones y tormentas de polvo que han dejado un gran rastro de
radiactividad, el cual es comprobable en la actualidad en las lagunas de la
zona (en especial en el lago Karachay), en sus peces y en algunos excrementos
de animales del lugar. El principal problema reside en el hecho de que los
habitantes de la región de Chelyabinsk (aproximadamente 1.3 millones de
personas) se abastecen de un suministro de agua contaminada, con lo que se
calcula que más de 400.000 personas han estado expuestas a la radiación. La
grave contaminación ambiental ha dado lugar a un aumento espectacular en las
tasas de cáncer (un aumento de un 21% en 33 años), defectos de nacimiento (25%
de aumento) y esterilidad (50% de esterilidad en la población en edad de
procrear). Se estima que el lago Karachay tiene tales niveles de radiación en
sus aguas que un hombre recibiría una dosis fatal si estuviera expuesto
directamente a ellas una hora.
Núm. 6 sella
Field (reino unido)
Num. 5 Siberia
(Rusia)
Si anteriormente
hemos hablado de Mayak, ahora nos toca volver a Rusia (en concreto, a las
nevadas tierras de Siberia), para hablar de sus faros y su planta química.
Respecto a esta última, en Tomsk-7 (actual Seversk) se inauguró en 1949 la
fábrica Siberia Chemical Combine para “luchar contra el monopolio americano en
materia de armamentos nucleares”. Alberga residuos nucleares desde hace más de
cuarenta años en piscinas descubiertas, con riesgo potencial de filtraciones a
aguas subterráneas, a lo que hay que añadir más de 125.000 toneladas de
residuos sólidos en mal estado. Al tratarse de piscinas descubiertas es fácil
entender que el viento y la lluvia han propagado la contaminación a los
alrededores, por no hablar de varios incidentes con explosiones de plutonio,
como el que se produjo el 6 de Abril de 1993 debido a un fallo en el sistema de
inyección de aire comprimido.
Para empeorar la
situación, antes de que se inventara la navegación por satélite, la antigua
Unión Soviética decidió invertir en grandes baterías nucleares (RTGs o
generadores termoeléctricos de radioisótopos) para abastecer enormes faros con
los que guiar a los barcos que surcaban las inhóspitas costas del norte. Con
esta tecnología (muy utilizada también en las sondas espaciales) apenas era
necesaria la intervención humana para mantener los faros en funcionamiento, lo
cual era una ventaja si consideramos lo remoto e inaccesible del lugar. Con la
caída de la URSS los faros dejaron de recibir mantenimiento, y con el tiempo
fueron desmantelados por delincuentes. Con los saqueos, los sistemas de
protección radiológica fueron dañados, por lo que los faros emiten altos
niveles de radiación, contaminando tanto la flora y fauna como los pocos
visitantes que pueda tener la región. Afortunadamente, a finales de los años 90
la ROSATOM (Organismo Federal de Energía Atómica de la Federación de Rusia)
empezó a ser consciente del problema y, con la ayuda de Noruega, ha comenzado
la retirada de todos los generadores. Actualmente un tercio de los más de 650
GTRs de las costas de Rusia han sido retirados sin incidentes.
Num.4 El
polígono (Semipalátinsk – Kazajstán)
Está claro que la antigua Unión
Soviética fue una primera potencia mundial, al menos si hablamos de contaminar
radiactivamente el planeta. Esta vez le toca el turno a Semipalátinsk, un pueblecito
al noreste de lo que actualmente es Kazajstán. Allí, junto al río Irtysh, en
una región con más de 700.000 habitantes, la URSS decidió establecer en los
años cuarenta su cuartel general para los ensayos nucleares de la bomba
atómica. Fue utilizada de manera continua hasta que una explosión incontrolada
produjo un nivel tan alto de radiactividad que contaminó una enorme cantidad de
territorio, lo cual inhabilitó las instalaciones de por vida. La zona fue
clausurada en 1991, aunque el desmantelamiento final no se produjo hasta
principios del siglo XXI. Actualmente sigue ostentando el fatídico récord de
ser el lugar con mayor concentración de explosiones nucleares en el mundo: 456
pruebas entre 1949 y 1989. Dichas pruebas fueron mantenidas en secreto, lo que
lleva a estimar que más de 200.000 personas han visto afectada su salud debido
a los niveles altos de radiación.
Núm. 3
Mailuu-suu (Kirguistán)
Mailuu Suu se
trataba de un pueblo precioso situado al norte de Kirguizistán, alejado de las
grandes ciudades, en el límite con el Valle Fergana, la región más fértil y
habitada de Asia Central. La tranquilidad de la zona se vio alterada cuando en
los años 40 se hallaron grandes cantidades de uranio en unas montañas cercanas.
En seguida la antigua Unión Soviética (otra vez la URSS) puso en marcha la
industria minera de extracción y procesamiento de este material, que estuvo
activa desde 1946 hasta 1973. Lejos de enriquecer la zona, a lo que llevó es a
la creación de 36 vertederos de residuos de uranio con casi dos millones de
metros cúbicos de desechos abandonados, enterrados bajo tierra o simplemente
apilados en montones al aire libre. Siendo ésta una zona propensa a actividad
sísmica, el peligro al que se enfrenta la población de esta localidad es
enorme, sobre todo teniendo en cuenta que los residuos se filtran al Mailuu Suu
(río que da nombre a la zona y nutre a esta pequeña comunidad y a la flora y
fauna de toda la región).
Núm. 2 Fukushima
(Japón)
Todos tenemos
muy recientes las terribles imágenes de las costas de Japón totalmente
arrasadas por el terremoto de Marzo de 2011. El tsunami posterior al terremoto
no sólo produjo pérdidas de cientos de vidas y de millones en bienes
materiales, sino que golpeó con fuerza la central nuclear de Fukushima, de 40
años de antigüedad, causando una avería en el sistema de refrigeración de la
central, por lo que los cuatro reactores sufrieron gravísimos daños, llegando a
explotar tres de ellos y a incendiarse el cuarto. Esto produjo grandes escapes
de radiación, obligando a las autoridades a evacuar a los habitantes en un
radio de varios kilómetros. Actualmente, el área de exclusión se encuentra
confinada a 20 km a la redonda de la central.
El incidente y
sus consecuencias se encuentran todavía bajo estudio, por lo que la verdadera
magnitud del impacto medioambiental aún no está clara. Un año después del
accidente, la empresa TEPCO estimó el escape radiactivo en 900 PBq: aproximadamente
510.000 TBq de yodo-131 y 30.000 TBq de cesio-134 y cesio-137. Otros
radioisótopos liberados en menores cantidades fueron estroncio y plutonio. Días
después se comprobó que el agua de Tokio (a casi 300 km del lugar del
accidente) se hallaba contaminada con yodo radiactivo y diversos controles
sobre los alimentos (como la leche) también dieron resultados de contaminación.
Cada día se vierten más de 300 toneladas de agua contaminada al Pacífico, lo
que supone la mayor liberación de radiactividad al océano en toda la historia
de la energía nuclear. Por suerte, tal y como comentaba Eduardo Gallego en su
entrevista, el impacto dosimétrico de estas descargas sólo es significativo en
las costas japonesas, y a pesar de que se han detectado pequeñas cantidades de
Cesio-137 en las costas de Hawaii y Estados Unidos, su impacto real es
insignificante.
Aunque el
desastre de Chernobyl fue, a todas luces, más grave y con peores consecuencias
que el de Fukushima (basta decir que la cantidad de emisiones radiactivas al
exterior en la central japonesa supone apenas un 10% de las emitidas en el
accidente de 1986, con un área de contaminación hasta diez veces mayor en la
central ucraniana), las emisiones al océano en Japón pueden llegar a ser hasta
100 veces superiores.
Num1. Chernobyl (ucrania)
Mucho se ha
hablado y escrito sobre esta pequeña y tristemente famosa ciudad al norte de
Ucrania, cuyo nombre evoca en seguida las peores imágenes de dolor y
sufrimiento humano. En la madrugada del
26 de Abril de 1986 se produjo una explosión en uno de los reactores de la
planta nuclear Vladimir Ilich Lenin, a 18 km de la ciudad, provocando el que,
probablemente, es el peor accidente nuclear de la historia de la humanidad.
Bajo unas
pésimas condiciones de seguridad se realizó un simulacro no autorizado en el
corte del suministro eléctrico del reactor número 4 para comprobar el sistema
de refrigeración de emergencia mediante bombas diesel. Para evitar la
contaminación del núcleo con Xenon, el experimento se realizó sin detener la
reacción en cadena del reactor, aunque disminuyendo la potencia del mismo. Por
otro lado, se desconectaron los sistemas de regulación de potencia, el
refrigerante de emergencia y los mecanismos de apagado automático, así como los
sistemas informáticos que impedían operaciones prohibidas. Durante el
simulacro, la subida de potencia fue extremadamente rápida, lo que provocó el
sobrecalentamiento del núcleo y la formación de una nube de hidrógeno, lo que
llevó a la explosión del techo del reactor, liberando a la atmósfera una
gigantesca cantidad de productos de fisión (aproximadamente 85 petabecquerelios
de Cesio-137 y 1800 petabecquerelios de Yodo-131, así como otras cantidades más
pequeñas de Estroncio-90 o Plutonio-239).
Desgraciadamente,
las autoridades soviéticas actuaron tarde. De hecho, fue la central nuclear de
Forsmark, en Suecia (a más de 1100 km de Chernobyl) la que alertara al mundo
debido a un hallazgo inexplicable de altos niveles de radiactividad 36 horas
después del accidente. Esta demora de 36 horas en el comienzo de la evacuación
de la población conllevó la irradiación descontrolada de miles de personas.
Inicialmente se evacuó una zona de 10 km alrededor de la central, y hasta una
semana después no se amplió el radio hasta los 30 km actuales. Para entonces,
más de mil personas habían sufrido lesiones agudas producidas por la radiación.
El comportamiento heroico de los bomberos durante las tres primeras horas del
accidente evitó que el fuego se extendiera al resto de la central, lo que
hubiera producido un desastre de magnitud mundial y de consecuencias
inimaginables para toda Europa. En total, 31 personas murieron en las horas
posteriores a la explosión, y se estima que entre 1.000 y 9.000 personas
murieron debido a los efectos de la radiación. Más de cinco millones de
personas vivieron en áreas contaminadas y hasta 400.000 en áreas gravemente
contaminadas.
Los trabajos de
cierre de la central comenzaron con el uso de helicópteros para arrojar al
núcleo unas 5.000 toneladas de una argamasa de arena y arcilla con alto
contenido en boro y plomo, para absorber neutrones (B) y la radiación gamma
(Pb). La preocupación inicial en cuanto a la protección radiológica de la
población se centró en el Yodo-131, con un periodo de semidesintegración de 8
días, que se concentra en el tiroides. Cientos de personas (muchos de ellos
niños) recibieron hasta 50 Gy en la glándula tiroidea por el consumo de ciertos
alimentos (como la leche) provenientes del ganado que había pastado en terrenos
contaminados. Aunque mal y tarde, se tomaron diversas medidas para minimizar la
captación de yodo por parte de la población: se restringió el consumo de
lácteos, se realizaron controles sobre muchos alimentos, se eliminaron cientos
de zonas de pastos y se prohibió la recolección de vegetales y hongos en la
zona. Conforme fue pasando el tiempo, la actividad del yodo fue decayendo, y
ganando importancia otros elementos más pesados y con periodos de
semidesintegración más largos, como el Estroncio-90 y el Cesio-137.
El cierre
definitivo de la central se completó el 15 de diciembre del 2000, aunque en el
2004 se comenzó a construir un nuevo sarcófago de contención para el reactor.
Actualmente, 28 años después, el lugar sigue muy contaminado y la zona de
exclusión sigue extendiéndose en un radio de 30 km, lo que eleva a Chernobyl al
primer puesto en la lista de los lugares más contaminados por radiactividad del
planeta.
para mas información sobre el desastre en chernobyl vean este vídeo
ttps://www.youtube.com/watch?v=NeFZHcv51Ig
o la pelicula de terror en chernobyl.
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